El hombre en presencia de Dios
…es cosa evidente, que el hombre nunca jamás llega al conocimiento de sí mismo, si primero no contempla el rostro de Dios y, después de haberlo contemplado, desciende a considerarse a sí mismo. Porque estando arraigado en nosotros el orgullo y soberbia, siempre nos tenemos por justos, perfectos, sabios y santos, a no ser que con manifiestas pruebas seamos convencidos de nuestra injusticia, fealdad, locura y suciedad; pero no nos convencemos si solamente nos consideramos a nosotros y no a Dios, el cual es la sola regla con que se debe ordenar y regular este juicio.
Institución de la Religión Cristiana, Calvino. Juan, ed. Felire, Libro 1.1.2 pág.3-4
Últimas entradas de Osvaldinus (ver todo)
- 21 de octubre Volver al Futuro II - 21 de octubre de 2026
- El año del pensamiento mágico de Joan Didion - 20 de octubre de 2026
- Un monstruo viene a verme de Patrick Ness - 19 de octubre de 2026