¿Y qué lugar ocuparía el estar desterrado en relación con el cuidado de nosotros mismos y con la consecución de la virtud?

MUSONIO RUFO, Disertaciones, 9.43.5

Entrados los años, después de una cirugía, a Theodore Roosevelt le dijeron que podría terminar postrado en una silla de ruedas el tiempo que le quedaba de vida. Con su entusiasmo característico, respondió: “¡De acuerdo! ¡También puedo trabajar así!”.

Así podemos responder incluso a las vueltas más incapacitantes del destino: trabajando con lo que nos queda. Nada nos puede impedir aprender. De hecho, las situaciones difíciles suelen presentar oportunidades para aprender de ellas, incluso si no es el tipo de aprendizaje que nos hubiera gustado.

A Musonio Rufo, por su parte, lo exiliaron tres veces (una vez en el gobierno de Nerón y otro en el de Vespasiano), no obstante, la expulsión forzosa de su vida y hogar no vulneraron su estudio de la filosofía. A su manera, respondió igual que Roosevelt: “¡De acuerdo! ¡También puedo trabajar así!”. Y lo hizo, durante los exilios consiguió dedicar temporadas a un alumno de nombre Epicteto y así ayudó a originar el estoicismo en el mundo.

Osvaldinus
Últimas entradas de Osvaldinus (ver todo)